Y de repente, nos vimos explorando los rincones más mágicos del País Vasco.

Piérdete en un bosque de sueños.

Respiro lento.

Siente el viento atravesar tu cuerpo.

No te busques en tu reflejo, mira en los arboles.

Desdibujate. Silencio, suave.

Vive y plasma lo vivido en imágenes y dibujos.

Recorre lugares donde no hay camino.

Disfruta del calor del sol y del frescor de la lluvia.

Mi yo en tus pensamientos.

Te siento vivamente, y lentamente vivo.

Sueña con el romper de las olas en una mañana fría y las sonrisas en una noche cálida.

Busca el color de lo que nace y olvida el neutro de lo que perdura.

Escóndete en la inmensidad y no te encuentres.

Piérdete en la claridad del amanecer y las sombras del anochecer.

Deshazte de las piezas para que todo encaje.

Contigo nada sea todo.

Calor en tu frío.

Ves allí donde nadie pueda encontrarte.

Infinita, búscame.

Déjate llevar por el olor de la sal en la roca y el de la tierra mojada en las verdes montañas.

Sumérgete en un mundo donde no hace falta que las cosas tengan sentido.

Detente cuando el mundo transcurre y corre cuando parece que se detiene.

Inspiración profunda.

Sigue a lo que te hace sentir vivo.

¿Que es lo que te mueve?

Saca fuerza de donde puedas y sigue sin ti.